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miércoles, 23 de diciembre de 2009

La Vida y el Viento.

Y si por un instante
los cangrejos se callaran
y me dejaran conciliar
este sueño errático
Si pudiera oír los violines
el agua entre las piedras
los bosques de mi pelo
las arañas y los ciervos
y este torrente ígneo
que intuyo dentro mío
No existiría idea que me pegara al suelo
me bañaría en mi propia leche
de lo fecundo de mis signos
de mi boca nacerían hadas
de mis manos caerían mundos
de mi padre crecerían soles
de mi madre encontraría el rastro
trocaría los ídolos por cristales
sazonaría los embrujos con hinojo
me partiría los huesos
y me colaría bajo los portones
como los gatos
para mirar bajo la falda de la Vida
y robarle un trocito
una pluma aunque sea
una hoja
o una mota
una hilacha del vestido
una hierba de su monte
una brizna de su nombre
magnífico nombre por el que vale la pena nacer
o haber nacido
Los canallas se morderían los labios
en mi cuerpo crecerían duraznos
me llenaría de saltamontes y grillos
y posiblemente el Viento
renacería de entre sus cenizas
y me dictaría los poemas
que todavía le llenan la boca.

sábado, 30 de mayo de 2009

La Gloria.



Desde la esquina de tu casa,
tan urbana como cualquiera en Santiago de Chile,
veo tu Luna.

Sé que dejas las piedritas en sal para que se renueven
sé que huyes al jardín y le hablas
sé que ella te responde, silenciosa.

Traviesa, nos convences de tu edad infinita.
Poderosa, logras la magia que sólo los niños conocen.
Bellísima, pocos son los que no buscan tu cercanía.
Eterna, porque conoces la farsa de tu propia Muerte.

Si yo pudiera igualarte
así tantito
aunque fuera
si yo pudiera acercarme
al reflejo siquiera
de mujer tan enorme
no pediría nada más
porque tú nunca pides nada
no odiaría a nadie
porque tu no odias
no tendría siempre tanta rabia
porque tu solo tienes siempre alegría
no querría parecerme a tí
porque tú estás tan feliz siendo tú.

Y aunque todos pidan ansiosos el secreto
de tu simpatía sin limite
tu juventud inexplicable
y tu fuerza tremenda
aunque todos te veneren
y no contengan sus ganas
de clamar a las alturas
por tí Oh! Gloria
aunque los seres de todos los mundos
te visiten y te busquen
y el viento te acompañe
y la luna te hable
y la luz persiga reflejarse en tus retratos
así y todo
tú sigues siendo humilde
tu mirada sigue siendo tierna
tu voz sigue siendo dulce
tu corazón sigue siendo sabio
y muy grande
muy grande
sobre todo
tu corazón
sigue siendo
muy, muy grande.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Mi más suave brisa...

Las flores del ciruelo comienzan a brotar,
el cielo, aunque gris, se despereza luminoso.
Tu mirada me llega como una ráfaga bendita,
dulce, suave, pero también ígnea, casi violenta.

Y no me canso de pensarte,
volcán telúrico que enciende mi Vida,
lago cadencioso que besa mi piel.

Poco a poco van poblándose los espejos de mi alma,
voy soltando las armas con las que luché conmigo misma,
contra el odio que surgía venenoso,
contra la culpa hacia un lado o hacia el otro,
contra el eco de mi ira.

No tengo agallas para hablar en voz alta,
solo una sonrisa tenue que se va dibujando en mi rostro,
un pensamiento suave que se desliza entre mi ropa,
la soltura fresca de una mañana de garúa.

Cuando cierro los ojos no logro evocar tu cara,
pero la sé, como sé que estás aquí dentro
cada momento, cada noche, cada vez que me despierto,
como sé que te disuelves dentro mío inconteniblemente,
como sé que hoy te siento y mañana,
tal vez,
ya no pueda hacerlo.

domingo, 27 de abril de 2008

El Viento del Invierno.

El frío se cierne sobre nuestra ciudad, con la concomitancia de cambios de ánimo que, cada año, trae la caída de la hojas en mi Vida. Cambios de ánimo, como cambia el tipo de atuendo con el que volvemos a cubrirnos, pero sin el alud de pena, desesperación y pérdida que algún día trajo consigo.
Hoy puedo sentarme frente a mi ventana, y mirar con ese aire de tristeza el cielo blanco, las ramas de los árboles moviéndose agitadas, el silencio de un domingo en el que muchos han preferido el refugio de sus mantas, el sorbo del té caliente, la pasión del libro inagotable, y no sentir miedo, mirarme a los ojos sin temor de no ver nada en ellos.
Hoy puedo recordar sin amargura la frase de aquellos días primigenios de nuestro amor magnífico, cuando decías que todo lo bello es triste. No era cierto entonces, y no lo es ahora, pero he descubierto que no siempre la tristeza conlleva desolación.
Talvez incluso tenga un sentido, talvez se nos regaló el invierno para dejar de preguntarnos cosas y darnos el tiempo de escuchar las respuestas, en la quietud del hogar, en la parsimonia del lento día nublado, donde uno está un poco más en uno y con uno, con la posibilidad de salir al frescor que limpia por dentro en cada suspiro, que ordena, que pacifica.
Así voy descubriendo el más grande de mi errores: creer que los demás no los cometen. Así, tragando viento fresco, callando de todas esas exigencias que le hago al mundo, quedándome sola con mi cuerpo para entibiarlo y protegerlo, descubro cada puerta que cerré por no aceptar que el camino de otros también tuviera obstáculos.
Tanto me ha costado avanzar, y cada vez que lo logré fue tan difícil mantenerse sin retroceder... ¿porqué creí que donde yo me equivocaba los demás pecaban? ¿porqué creí que la crueldad de quienes me redeaban era intencionada? ¿porqué no ví que talvez era una cadena demasiado pesada para ellos, demasiado difícil de cortar, como lo son algunas de mis cadenas?
Hoy, a pesar de la tristeza del día, inmersa en el frío y en la calma, mi corazón se sinte dichoso, tranquila y suavemente dichoso, agradecido de esas pequeñas, silenciosas respuestas que el viento del invierno trae para mí.

miércoles, 19 de marzo de 2008

El Gran Gigante Mandón.

Uds. no saben cómo es
el Gigante cuando duerme.
Toda su majestad queda reducida
a una serie de gruñidos y balbuceos,
de gestos divertidos y babeos.

Mueve los dedos de los pies,
y su melena
es un caos de pelos crispados.

A veces también habla,
y lo que dice
es testimonio de que en sus sueños
sigue siendo el Gigante Mandón
que es al estar despierto.

Y es realmente hermoso verlo dormir.

Libre de todas sus apariencias,
libre de su temor al ridículo,
indiferente al hecho
de estar legañoso y hediondo,
exento de adornos y perfumes,
de autopropagandas y discursos,
de disfraces y pantomimas.

Es hermoso verlo dormir
sumido en el sueño
de ser un Gran Gigante Mandón,
y luego verlo despertar
y sorprenderse ante la evidencia
de su Vida de Gigante.

domingo, 16 de marzo de 2008

La Mirada

Qué es eso que veo en las miradas de mi gente amada? Qué, si no mi propia mirada con la que hiero y acaricio al mundo cada día?
Allí, en el mundo, se encuentra el espejo de mi alma, mis valentías, mis temores, mi belleza, todo reflejado en lo que yo creo de los demás.
Y de vez en cuando, por lo general en soledad, logro ver a traves de ustedes, y me despliego por adentro suyo y descubro que yo soy el reflejo de sus almas. Sólo entonces puedo ver al ser humano que los habita.
Pero aunque breve, ese momento es algo por lo que vale la pena mi periplo en este mundo, por lo que adoro vuestra existencia, y por lo que lucho a cada instante para no quedarnos convertidos en un mero reflejo de nosotros mismos.